Cuidemos el presente, si queremos un buen futuro

Al empezar un nuevo año siempre nos preguntamos que nos deparará el futuro. Solo Dios lo sabe.

Sin embargo sí tenemos la oportunidad de que lo que hacemos, lo que tenemos y lo que somos, lo podamos mejorar.

No solo padecemos la incertidumbre del futuro, sino que ya vamos experimentando hace muchos meses, la incertidumbre del presente. Y las personas necesitamos, para seguir adelante, principios e ideas definidas y motivadoras. Necesitamos metas por las que luchar y trabajar y no modelos de vida conformistas que nos hunden en la mediocridad.

Pero sobre todo, necesitamos personas que comprendan nuestra debilidad y nuestros miedos, para poder enfrentarnos a ellos y a nuestra vida desde la seguridad, la confianza y la esperanza.

Usemos y fomentemos el uso habitual de las “palabras mágicas”: por favor, gracias, perdón, confío, tienes razón…Renunciemos a aceptar excusas para justificar un mal comportamiento. Seamos puntuales con Dios y entre nosotros…

La disciplina crea una cultura con la que es noble identificarse, de la que es un orgullo formar parte. La disciplina es  el medio por el cual sabemos como orientarnos en cada momento; es una fuerza cohesionadora porque nos ofrece unas pautas de conducta para guiarnos.

El comportamiento católico tiene sus principios basados en la doctrina de la Iglesia y en su liturgia, que celebramos sintiéndonos miembros de un mismo pueblo que tiene su destino y esperanza en el cielo. Y mientras caminamos hacia la salvación, nuestro comportamiento está guiado por unos principios claros y concretos como son : los Diez Mandamientos de la Ley de Dios, los Cinco Mandamientos de la Santa Madre Iglesia y la celebración de los Siete Sacramentos.

Con estos pilares podemos tener un estilo de vida evangélico que lleva a practicar las Siete Obras de Misericordia Corporales y las Siete Obras de Misericordia Espirituales.

En definitiva, podemos decir que ser católico también es un elemento  estabilizador social y emocional.

Francisco Prieto Rodríguez, pbro. 

Párroco.

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